lunes 25 de enero de 2010

dejarse

para qué estamos juntos, Musa
corazón de hierro
los besos no valen nada
ni el aire que respiramos

a dónde refugiarnos, Musa
alma de cráteres de luna
los abrazos quebrados
ni los puentes que cruzamos

a qué volver, Musa
si lo eres todo,
hasta el final de los abismos

sábado 16 de enero de 2010

negación

¿crees qué hemos cambiado?. yo creo que si. creo firmemente en los límites del universo, en los límites del amor y de la rabia; creo en ti, Musa, en tus mentiras y en tu indiferencia. en tu contagiosa voluntad para deshacer el universo.

¿crees que volveremos a ser los mismos de siempre?, es porque en estos nuevos tiempos los inmortales también morimos de hambre y de sueños.

¿acaso crees que solo soñamos?. persigues un sueño que no es tuyo, Musa lo ha inventado para ti, para convertirte en el juego diario de la muerte, y en el deliro absoluto del abismo ha venido Musa a buscarte, a arrancarte tus sueños, a susurrarte pensamientos impuros que te deleitarán los pensamientos. a contemplar tu caída.

¿acaso sirve de algo el consuelo?. ¡no!.

domingo 10 de enero de 2010

comenzar

¿qué sucederá si no regreso?,
¿se terminará el mundo hoy?
¿se abrirán agujeros negros al amanecer?
¿me tragará la obsesión de mis pensamientos?

(habían besos que llegaban como escarcha
fríos, húmedos, insensatos, tristes.
ninguno logró arrebatarme del letargo
y es ahí cuando debemos despedirnos)

y así, en otra de las eras glaciares
en otra creación, regresa la musa
a imponerse con su indiferencia
con sus anteojose marco grueso
como las diosas que desprecian su creación
así llegaba.

¿qué sucederá cuándo ya no puede seguir gritando?
¿en qué silencio deberé sumergirme?
¿qué sueños me poseerán?
¿qué otras sucias bocas besaré?
¿a qué otros cuerpos arrebataré la vida?
el último aliento, la última lágrima robada.

habían palabras que no llegaban
mientras me hincaba a rezar
oraciones que nunca termino de inventar
excusas que jamás termino de dictar.

¿a qué otro abismo saltaré?
¿cuándo comenzarás a mirarme nuevamente,
musa?

lo eres todo,
pues me hieres demasiado.