jueves, 23 de diciembre de 2010

un dios

yo no rezo.
no rezo desde que tenía, quizá, once años...
pero no estoy muy seguro de ese recuerdo.
yo dormía en una cama cerca a la de mi padre
(quería irme a dormir a un cuarto yo solo)
lo escuchaba roncar y resoplar toda la madrugada
entonces me levantaba y le picaba con un dedo
"oye, date la vuelta, no estás respirando bien..."
le decía
él giraba "arf, urf, cof, cof..." y dejaba de hacer ruidos espantosos...
recuerdo una vez que mis padres se habían ido a una fiesta
así que durante la madrugada, y feliz de estar en solitario
desperté de improviso, y vi una bruja
estaba frente a mí, su cabello largo y negro, pequeñita y estática como una estatua
mirándome, aunque no veía sus ojos ni escuchaba sus palabras
sabía que estaba allí, mirándome y hablándome
entonces tragué aire "tengo que acercarme... ", pensé
pero no lo hice, no sé si por miedo o por otra razón
me quedé dormido
en la mañana me despertó el ronquido de mi padre
recordé a la bruja, giré la cabeza para mirar el lugar donde
la había visto...
descubrí la verdad:
una silla había sido utilizada para colgar ropas que,
en el misterio de la noche, la habían transformado en un ser
místico, capaz de prolongar su presencia al mundo real
a mi mundo.
una vecina contaba que a los niños que no se les bautiza los duendes se los llevan
yo ya había sido bautizado por lo que los duendes nunca me visitaron, ni me llevaron
a ningún lugar, ¡debí impedir aquel bautizo!
sin embargo, estaba bautizado y había tomado por costumbre rezar
subía a la habitación temprano esperando que mi padre no esté.
apagaba las luces y me disponía al borde de la cama...
generalmente me quedaba dormido; digo, no recuerdo que palabras salían por mi boca
o qué asuntos pedía se cumplan
quizá debí considerar la posibilidad de que los duendes me visiten
y me lleven
luego, un día, sin más, dejé de rezar.
ahora, estando cerca una fecha que se dice importante
me he propuesto inventarme un nuevo dios
uno que permita visitar a los duendes así no estés bautizado
un dios que dejé que las palabras que dicen las brujas las escuchemos