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viernes, 25 de diciembre de 2009

página.25

sucedió tan rápido que no tuve tiempo para nada

ni para llenar las calles con nieve,

ni para arrancar un arbol

y torturarle amarrándole objetos a su cuerpo.

ni siquiera tuve tiempo para el chocolate caliente que tanto me gusta

ni siquiera alcanzó el tiempo para

entregar el vuelto exacto

apenas si me quedó el tiempo

suficiente y necesario

para ponerme el alma y salir corriendo

un par de días,

y soportar el fin de semana

para huir del vértigo

de las fiestas.

miércoles, 22 de octubre de 2008

en el vértigo

Sabes bien que te amaré de la única forma que sé amar.

Te querré rozándote la piel de fantasma. Te veré, te arrastraré a mi guarida de silencio y rocas, y allí te sorberé la vida, acariciándote la piel, besaré tus muslos, tu espalda, tu cuello, tus hombros y bajaré por tus brazos hasta morderte los dedos. Y te amaré.

Y arrojaré tus huesos sobre la hierba húmeda.

Y te veré florecer. Alargar el tallo desde la tierra, te veré estirar la hojas y crecer las espinas; luego, lentamente, nacerá el botón de donde emergerá una flor igual a ti y se estirará hacia el cielo, hacia el sol. Y yo te amaré como se ama el universo, y serás mi universo, mi única razón, mi única lógica, mi irracionalidad suprema.

Rozaré tu piel de ángel, tus labios de planta carnívora, miraré a través de tus ojos de vértigo.

Yo te amaré.


despues

Por las calles, anchas y ajenas, escucho mis pasos sobre el cemento húmedo, sin saberlo, he andado demasiado tiempo, he visto la calle encogerse y casi desaparecer, solo pare resurgir, en otro momento, inmensa y hermosa hasta el vértigo.

¡Ah!, caminar, qué placer mover los pies uno delante de otro y llevar consigo el cuerpo y a veces los pensamientos, y a veces el corazón y el alma.