miércoles, 1 de agosto de 2012

Asunto intrascendente

El asunto que esperaba llegó como cuando uno se despierta por la mañana. No se es consciente que ya se ha despertado. En un instante, se tienen los ojos abiertos bajo la manta, se siente tibio y dan ganas se continuar recostado, entrecerrar los ojos y tratar de continuar soñando.

 

Es decir, el asunto no tiene nada que ver con continuar descansando. No. Sino todo lo contrario. A cada paso que daba sentía caer las bombas, y explotar rabiosas a su alrededor, salpicando tierra y restos de personas muertas por todas partes. "Pronto me tocará", pensaba. Pero se armaba de valor para seguir dando pasos. A cada instante (que le parecían horas) apretaba el gatillo de su arma, el cual escupía las municiones. Las imaginaba salir veloces y felices al encuentro de cuerpos vivos para arrancarle un poco de piel, un dedo, o para perforarles el alma y acabar con su valor. El asunto iba de mal en peor.

 

Se dio cuenta que estaba en el suelo, rodeado de muchos muertos. Imaginó que conocería a alguno de los chicos que yacían destripados. Aprieta el gatillo otra vez. Y otra vez el asunto mordiéndole los pensamientos "la mierda...", vociferó. Se puso en pie, le dolían las piernas y le ardían los ojos "me habrán dado...", pensó con temor, palpó su cuerpo con cuidado pero no encontró signos de daño. Prosiguió su lenta marcha con el asunto, aun perturbándole. "habré hecho bien", se preguntaba, "...hice bien", se respondía para darse ánimo.

 

2 comentarios:

Aura Millie dijo...

como siempre tu prosa no deja de sorprenderme, tu estilo oscuro y descriptivo es bastante interesante.
Sobretodo que eres un noctambulo, la mayoria de tus escritos estan elaborados a altas horas de la noche...notable :) sigue asi, me gusta mucho leer tu blog! saludos!

Laura Hammer dijo...

Por qué la variación de tiempos según el párrafo? Es accidental ?