lunes, 15 de agosto de 2011

amuleto

¿quién lo hubiera creido?: pensé ser mas fuerte, creí no tener vicios ni obsesiones...
 
siempre lo llevaba conmigo, lo utilizaba poco, es cierto, pero lo sentía como un amuleto, como algo que tenía que llevar
de otra forma mi persona estaría incompleta.
 
un día lo extravié; pero debo decir la verdad, no se dónde ni hace cuanto tiempo ocurrió.
 
una tarde caminaba por la ribera de un río y, al recostarme, con cuidado para no dañarlo, vi que no estaba: palpé mi cuerpo con inquitud, luego con miedo y, finalmente, resignado, comprendí que lo había perdido.
 
desanduve mis pasos, desaté maldiciones contra todo aquel con quienes me había cruzado alguna vez "me han robado" pensé "eso malditos, eso puercos, esos salvajes... ¡lo pagarán!"
 
recorrí el mundo dos veces en su búsqueda, sin hallarlo, recorro el mundo, aun, buscándolo...

1 comentario:

carlos lavida dijo...

O se lo llevó el rió?
Un amuleto si bien puede no ser algo material, el que no hayas notado su perdida hasta un tiempo después quizás significa que no te hacía tanta falta.